¿Tienes 50 años o más? Estás en la plenitud de tu vida, ¡este sitio es para ti!


Mi Salud

¿Cómo cuidar la piel al envejecer? Tips infalibles

La dermis se adelgaza, mancha y se vuelve sensible, sigue estos consejos para hacerla más bella

La piel cumple diversas funciones, por ello, merece especial atención, pues gracias a ella es posible mantener la temperatura de tu cuerpo, pero también es una barrera protectora contra agentes infecciosos.

También te puede interesar: Hidratación, fundamental para tu piel durante la madurez

Con la piel sientes el mundo

La dermis tiene en su estructura receptores nerviosos te ayudan a percibir el mundo por medio del tacto, así como el dolor y la presión, las caricias y los besos; ayuda con el equilibrio de líquidos y de ahí la importancia de mantenerla hidratada, entre otras tantas funciones.

Sin embargo, conforme se envejece, la piel sufre cambios importantes: en la adolescencia aparecen brotes de acné, en la adultez temprana se reduce la producción de colágeno y en la adultez tardía se incrementa la pigmentación en diversas zonas del cuerpo, las líneas profundas de expresión se acentúan y la firmeza se reduce de manera considerable.

¿Cambios en la piel durante la tercera edad? 

Antes de entrar en detalles, debes saber que existen algunos cambios comunes en la dermis; para empezar, la dermis se adelgaza dando una textura de papel, los melanocitos (células con pigmento) se disminuyen.

Y los que permanecen aumentan de tamaño dando entrada a las manchas seniles principalmente en rostro y manos, estas son comunes en adultos mayores de 50 años, pero pueden aparecer en personas más jóvenes en caso de que pasen mucho tiempo al sol.


Los vasos sanguíneos de la dermis se vuelven más delgados, por lo que la aparición de moretones es más constante; y por último y no menos importante, la dermis pierde su humectación natural debido a que las glándulas sebáceas disminuyen la producción de aceite a medida que envejecemos.
En mujeres que acaban de pasar por la menopausia, es importante la humectación de la piel y para ello es necesario utilizar productos adecuados que no sean agresivos y que contengan activos naturales.
La barra de jabón deja de ser una opción. Debido a que la capa grasa de tu dermis se reduce, aumenta la posibilidad de una irritación gracias a los ingredientes que algunas barras pueden contener: sosa caustica, formaldehídos, ftalatos, parabenos, fragancias sintéticas, petróleo, sodio, entre otras cosas.

¿Cómo cuidar la piel ? 


Lo mejor es optar por un gel de ducha para piel sensible que contenga entre sus activos glicerina vegetal, que ayuda a mejorar la hidratación y humectación de la dermis, brinda sensación calmante y promueve la retención de la humedad.

El D-PANTENOL, que ayuda a la renovación celular, repara y cicatriza el tejido dañado y al formar parte de las vitaminas B, ayuda a incrementar la retención de humedad en la piel, mejorando su aspecto, manteniéndola flexible y elástica.

Si nunca has escuchado del bisabolol, es momento de que busques los productos que lo contienen, ya que este activo es ideal para reparar la dermis, restaurando la salud en la barrera cutánea para una piel menos irritada, lo que también evita la pérdida de agua y reduce el enrojecimiento.


Por otro lado, el uso constante de una crema sólida es ideal para devolverle la humectación necesaria a nuestra piel. Al elegirla, es importante que optes por aquellas que sean: 

  • De alta humectación y fácil aplicación
  • Que no sea pegajosa y se absorba rápidamente
  • Que sea suave y emoliente

 Con su aplicación continua estimularemos las defensas naturales de la dermis, beneficiando la recuperación del pH, el cual oscila entre 5 y 5.5. Existen líneas de cremas que están diseñadas especialmente para pieles sensibles, estresadas o con tendencia atópica y que requieren de un cuidado especial.

Haz del cuidado de tu piel una rutina de por vida y ayúdala a madurar de forma sana.



Back to top button